Siéntense una vez al mes. Registren lo que entra y lo que sale, pónganle nombre a sus sueños y vean en un solo tablero si van en ritmo — o si les está faltando combustible.
No necesitan saber de finanzas. Necesitan sentarse los dos, con los números a la vista.
Uno la crea y le manda el enlace al otro por WhatsApp. En un toque quedan conectados y viendo lo mismo.
Ingresos y gastos por categoría, cada uno desde su celular. Todo queda marcado con quién lo puso — sin discusiones de memoria.
La cuota inicial, el viaje, el portafolio. Cada meta con su tacómetro, y todas sumando hacia una sola macrometa.
Porque nadie se emociona con una tabla. Pero todo el mundo entiende una aguja subiendo y un tanque llenándose.
El norte de los dos: la libertad financiera, el patrimonio, la finca. Suma sola lo que llevan en todas las metas de ahorro e inversión, más lo que ya tenían por fuera. Una sola aguja para toda la vida en común.
Cada mes definen cuánto piensan ganar, gastar, ahorrar e invertir. La app pone al lado lo que de verdad pasó, la diferencia y el porcentaje de cumplimiento. Ahí es donde el presupuesto deja de ser un deseo.
Los conflictos de plata casi nunca son por falta de plata. Son por falta de tablero común.
Dos usuarios, una sola mesa. Ambos registran, ambos ven todo, y cada movimiento queda con el nombre de quien lo puso.
Vivienda, mercado, transporte, ocio, deudas… con tope mensual y aviso cuando una categoría se pasa del plan.
CDT, fondos, finca raíz, negocio propio, lo que ya tengan andando. Registran los resultados aquí y todo suma a la macrometa.
Desde el navegador, "Agregar a pantalla de inicio". Queda con su ícono, abre a pantalla completa y sin tiendas de apps.
Sin conectar cuentas bancarias ni pedir claves. Ustedes registran lo que quieren registrar. Copias de seguridad automáticas.
Pensada para hogares colombianos: pesos, quincenas, arriendos, gota a gota y cuotas. Nada de traducciones raras.
La app les muestra dónde están. Los cursos les enseñan a mover la aguja.
Cómo sentarse a hablar de plata sin pelear: la reunión mensual, el reparto de gastos, los acuerdos mínimos y el fondo de emergencia.
Convertir "queremos casa propia" en un número, una fecha y un aporte mensual. Cómo priorizar cuando los sueños compiten.
Qué es cada opción — ahorro programado, CDT, fondos, finca raíz, negocio — y para qué meta sirve cada una según el plazo y el riesgo que aguanten.
Los cursos entran incluidos en el plan Academia. Cada uno viene con sus plantillas listas para cargar en la app.
Empiecen gratis. Suban de plan solo cuando la mesa ya sea costumbre.
No. Mesa del Dinero no pide claves ni se conecta a ninguna entidad. Ustedes registran los movimientos que quieren llevar, que suele ser mejor: lo que no pasa por sus manos, no pasa por su conciencia.
Es justamente para eso. Uno puede registrar casi todo y el otro solo mirar el tacómetro una vez al mes. Como los datos quedan marcados con quién los puso, el que no lleva las cuentas igual entiende de dónde salió cada cifra.
Se registran como saldo inicial de una meta y luego van cargando los rendimientos. La macrometa los suma junto con el ahorro nuevo, así ven el patrimonio completo en una sola aguja.
Sí. Se abre desde el navegador y desde ahí se puede agregar a la pantalla de inicio: queda con su ícono y abre como app, a pantalla completa, sin pasar por ninguna tienda.
Sí. La mesa es del hogar. Hoy admite dos usuarios registrando; las metas y el presupuesto son de la casa, así que funciona igual para una pareja, para madre e hijo o para dos socios que comparten gastos.
Abran la mesa hoy, registren el mes que va corriendo y pónganle fecha al primer sueño. Toma diez minutos.
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